Archivo de la categoría: Rallys

6º Rali Internacional TAP 1972


“¡O melhor rali do mundo…!”
Es la frase que se le atribuye al dinámico impulsor y organizador César Torres, antiguo presidente del Automóvil Club de Portugal.
Un año antes de su inclusión como prueba valedera para el Campeonato del Mundo, Torres había atado con garantías de continuidad el patrocinio de la principal aerolínea nacional (TAP; Transportes Aéreos Portugueses) y endureció el rutómetro lusitano hasta hilvanar casi 400 km de tramos de velocidad sobre pistas forestales. La inscripción fue masiva -varios equipos españoles tomaron la salida- y la afluencia de espectadores resultó multitudinaria, casi incontrolable, dado el fervor que los aficionados portugueses siempre han mostrado por sus competiciones de carretera. Pero en el primer tramo de velocidad -en la imagen-, “Cabreira”, los locales Victor Colaço Marques-José Arnaud (Alpine A-110/1.8) sufren un aparatoso accidente (salida de pista) falleciendo el copiloto. Es el cruel desatino que a veces nos depara el automovilismo deportivo. Días después, Achim Warmbold-John Davenport (BMW 2002-TI) conseguían la victoria sobre una máquina a la que nadie apostó la más mínima esperanza de clasificación.

Texto información Antonio De Leon Evora

Desde el Blog Motor Canals Balil

Automatico via IFTTT

XX Mil Millas (Italia, 1953)

1.512 kilómetros de singladura y 490 equipos salidos. Y en la rampa, el curioso híbrido Conrero-Alfa Romeo Ghia 1900 Coupé expresamente encargado por el suizo Robert Fehlmann sin escamotear ni un céntimo. El preparador, Virgilio Conrero, tuvo que diseñar y fabricar un chasis en el que alojó un motor Alfa Romeo 1900-C Sprint reutilizando la suspensión delantera de un Fiat 1400 y la trasera de un Lancia Aurelia (que también aprovechó para la transmsión). La carrocería, de líneas voluptuosas, se la confió a su amigo Giovanni Savonuzzi, entonces jefe carrocero de la firma Ghia, y los aficionados italianos pronto lo apodaron como “El Supersónico”… Virgilio Conrero dotó al propulsor de cuatro carburadores Dell’Orto (130 CV) y encaneció prematuramente para conseguir un peso de 820 kilos. ¿Resultado…? Robert Fehlmann, que formaba equipo con su paisano G. Vuille, se quedaban con “El Supersónico”, prematuramente, sin propulsión a chorro, en un punto del recorrido.
Texto información Antonio De Leon Evora

Desde el Blog Motor Canals Balil

Automatico via IFTTT