Archivo de la categoría: Ferrari

44º Subida del Mont Ventoux (Francia, 1968)


Porsche 909/8 Bergspyder
Aparecidos en el Campeonato de Europa de Montaña (1968) fueron concebidos por los ingenieros del departamento deportivo de la firma alemana tras el anuncio de que Ferrari apostaba en 1969 por el nuevo modelo específico para la modalidad, el 212-E de 2.0 litros y 300 CV. Cuadrangulares, de geometría sencilla (casi un boceto infantil de parvularios), extremadamente reducidos y generosos en anchura, los 909/8 Bergspyder compitieron exclusivamente en Montaña machacando cualquier brote de insumisión. Adapta un propulsor de 8 cilindros y 2.0 litros (alimentación por inyección Bosch), se regula por un cambio especial de cinco relaciones y desarrolla una potencia de 275 a 9.000 vueltas. Pero lo asombroso del prototipo es su extremada ligereza: el empleo masivo de aluminio y fibra será determinante al arrojar 400 kilos. No obstante, algunos medios especializados de la época apuntaron que en vacío la máquina no superaban los 380 kilos… Sus pilotos oficiales (naturalmente) fueron Gerhard Mitter y Rolf Stommelen (en la imagen), ambos especialistas en Montaña. En la imagen, rotunda e imponente, momento de la salida de Stommelen en la 44º Subida del Mont Ventoux (Francia, 1968), la catedral de las cuestas galas. Victoria de Mitter (10’12”1) sobre Stommelen (10’17”6)…quedando 3º de la General, muy lejos, casi en los límites de un bostezo, Hubert Hahne (10’43”6) con la bonita (e ineficaz) biplaza BMW 2000 asimismo elaborada para la especialidad. Mitter, que casi siempre fue el más rápido, se proclamaba Campeón de Europa de Montaña 1968 en el apartado de los Prototipos (el cajón de sastre de los delirios y ensoñaciones febriles de los ingenieros más atrevidos).

Texto información Antonio De Leon Evora

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24 Horas de Daytona (USA, 1970)

COPYRIGHT János L. Wimpffer

Prueba valedera para el Campeonato del Mundo. En la curva se dan cita tres vehículos con un total de 1.500 CV. Quizás me quede corto… Son todos estadounidenses, amantes de los propulsores robustos y generosos. Dos Gran Turismos emparedan a un Sport en la siempre sucia y deslizante pista de Daytona. Abre la comitiva (Nº 7) el Chevrolet Corvette C3 V8 de 7.0 litros (500 CV) de Jerry Thompson-John Mahler (“Owens Corning Fibreglass Team”), equipo que intenta poner pies en polvorosa ante la biplaza (Nº 25) Ferrari 512-S V12 de 5.0 litros (550 CV) de Dan Gurney-Chuck Parsons (“North American Racing Team”, la firma filial de los vehículos italianos impregnada por el agua bendita de los americanos) y un equipo privado (Nº 97) constituido por el filántropo Norberto Mastrandea -que formará equipo con Smokey Drolet y Rajah Rodgers- y el Chevrolet Camaro Z-28 V8 de 5.0 litros (“únicamente” 450 CV…). Éstos finalizarán 25º de la General, el Ferrari abandonará por rotura de la caja de cambios y los integrantes del Corvette se clasificarán 6º de la General (1º en Gran Turismos +2.000 c.c.).
COPYRIGHT Electrizante imagen del prestigioso historiador y fotógrafo especializado en automovilismo deportivo, el austro-húngaro János L. Wimpffer.

Texto información Antonio De Leon Evora.

1.000 Kilómetros de Nürburgring 1959

Ferrari 250-TR 59

Llamativa, oportuna y vivificante imagen del belga Olivier Gendebien (polo amarillo limón, para contrastar con los colores de la «Scudería Ferrari»). Formando equipo con el estadounidense Phil Hill y tras dilucidar 44 interminables vueltas al circuito alemán, se clasificaban 2º de la General a tan sólo 41 segundos (!) de los vencedores de la prueba, los británicos Stirling Moss-Jack Fairman («David Brown Racing») y el Aston Martin DBR-1/300. Fue, hasta la culminación de la carrera de resistencia, una lucha épica e incierta. Gendebien-Hill disponían de un Ferrari 250-TR 59 (Testa Rossa) Fantuzzi Spyder provisto de un propulsor V12 de 3.0 litros alimentados por 6 carburadores dobles Weber (300 CV), regulados por una caja de 4 velocidades y un peso de 795 kilos.
Texto cedido por Antonio De Leon Evora.